Vinos sin sulfitos

Vinos sin sulfitos añadidos

En la industria del vino existe una tendencia a reducir el uso de dióxido de azufre siempre que sea posible. Hay dos argumentos de peso para prescindir ampliamente del azufre en el vino:

En primer lugar, la salud: aunque la mayoría de las personas no tiene problemas con el dióxido de azufre y los sulfitos, pues una enzima propia del organismo se encarga de metabolizar estas sustancias, sobre todo en el caso de los alérgicos y asmáticos, el azufre puede provocar dolor de cabeza y náuseas. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no ingerir más de 0,7 miligramos de azufre por kilo de peso corporal y día. Según esta regla, un adulto de 70 Kg de peso no debería consumir más de 49 miligramos de azufre.

En segundo lugar por razones estilísticas a la hora de elaborar el vino, como una correcta realización de la fermentación maloláctica, la mayor delicadeza que resulta de menores cantidades de fenoles en los vinos blancos, y la más rápida polimerización en los tintos. Durante la fermentación del vino mediante la utilización de sulfitos se pueden generar subproductos no deseados que disminuirían aromas y sabores deseados.

Actualmente y según el Reglamento (CE) no 606/2009 de la Comisión de 10 de julio de 2009 que fija determinadas disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) no 479/2008 del Consejo en lo relativo a las categorías de productos vitícolas, las prácticas enológicas y las restricciones aplicables rigen los siguientes límites:

El contenido total de anhídrido sulfuroso de los vinos distintos de los espumosos y vinos de licor, en el momento de su oferta al consumo humano directo, no puede exceder de:

  1. a) 150 miligramos por litro en el caso de los vinos tintos;
  2. b) 200 miligramos por litro en el caso de los vinos blancos y rosados.

Según la actual legislación un vino sin sulfitos es aquel que contiene menos de 10 mg por litro en contenido total de anhídrido sulfuroso.

En la cosecha 2012 Puerta del Viento Organic Wines elabora un vino tinto de variedad mencía sin sulfitos añadidos es decir con menos de 10 mg/L de anhídrido sulfuroso total. Incluyendo el envejecimiento en barricas de roble durante 10 meses. Hecho este muy difícil de conseguir en la actualidad y al alcance de muy pocas bodegas en todo el mundo.

En otoño de 2014 presentamos nuestro nuevo vino de producción ecológica certificada elaborado mediante el pisado de uva tradicional y fermentado parcialmente en botas de roble francés de 500 L de capacidad y sin sulfitos añadidos. En muy pocos meses presentaremos nuestro nuevo vino 2014 con 10 meses de envejecimiento en barrica y por supuesto sin sulfitos añadidos.

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